miércoles, 22 de noviembre de 2017

Mundo de las redes sociales también nos afectan



Sería bueno tener conocimiento, ya que la mayor parte de la población mundial se ha vuelto usuaria habitual de éste fenómeno tecnológico, e incluso muchos aseguran que ya no podrían vivir sin algunas de ellas.

Hay personas a las que se les van los minutos, las horas y en algún caso hasta los días detrás de un dispositivo a través del cual se conectan con las distintas redes sociales.


Aunque no se pueda percibir a simple vista, la realidad es que nuestro sentido de la percepción y hasta la forma en que leemos está cambiando, la evolución de la tecnología hace que tengamos que adaptarnos rápidamente a hábitos que antes no teníamos.

Los entendidos en el tema aseguran que la dopamina, una sustancia que se encuentra en el cerebro y que se la relaciona con los comportamientos adictivos, produce un efecto increíble en nuestro cerebro cuando estamos recibiendo un mensaje de texto; aunque cueste creerlo, afirman que una parte del cerebro se ilumina de igual forma que si estuviéramos consumiendo cocaína o heroína.

Estudios realizados por Universidad de Calgary, concluyen que los mensajes de texto afectan nuestra capacidad lingüística para entender y captar las palabras, y que el vocabulario se ve reducido en cuanto a riqueza de palabras a utilizar en comparación a personas que no utilizan mensajes de texto.

Innovacion

¿Por qué hoy todos los negocios hablan de innovación?

La innovación es el ingrediente fundamental en el mundo de los negocios. Además de nuevas tecnologías implica una cultura organizacional abierta para desarrollar nuevos productos y servicios.

La innovación va de la mano con la asimilación de nuevas tecnologías entre las que se incluyen: el uso de la nube digital, la robótica, la inteligencia artificial y el machine learning, principalmente.

A la vez, hay el creciente interés dentro de las empresas en generar estructuras organizacionales que sean más abiertas a la innovación, como una apuesta a futuro pero también como una forma de atraer y mantener el talento joven, especialmente los nativos digitales.

Todos estos cambios apuntan a encontrar nuevas formas de llegar a clientes más exigentes, optimizar procesos, generar eficiencias y reducir costos. ¿Cómo lograrlo? Según la norteamericana Sharlyn Lauby, experta en desarrollo organizacional, es necesario formar líderes de pensamiento que promuevan los cambios señalados en la cultura organizacional.

Asimismo, los colaboradores deben ser entrenados para conocer las nuevas tecnologías e incorporarlas en sus procesos de trabajo. También la organización debe estar dispuesta a establecer alianzas estratégicas para desarrollar nuevos productos y servicios.

Generar una cultura organizacional innovadora es un trabajo de largo plazo y requiere inversión en la capacitación de los colaboradores y líderes, pero la inversión bien vale la pena en un contexto donde los negocios cada vez se tornan más digitales y los consumidores se ven fortalecidos en sus decisiones de compra gracias a Internet.

Como nos ha cambiado la tecnología



Qué duda cabe que las nuevas tecnologías nos han cambiado la vida. En todos los aspectos: social, laboral, económico… 

Hace unas décadas ni siquiera existía Internet, pero hoy en día es impensable trabajar si nuestro ordenador no está conectado o resulta que por las incógnitas de la tecnología se “cae” nuestro servidor. Ni siquiera ya es novedad el hecho de que el trabajo ya no sea concebido como un lugar físico, sino como una actividad que perfectamente puede desarrollarse incluso desde nuestro propio hogar. No existen fronteras. También las nuevas tecnologías son las responsables de la globalización, para bien y para mal.

La vida fluye día con día, a veces sin percatarnos de todo lo que con ella viene. Para algunos, saludarnos y darnos un beso de buenos días, es el alimento de nuestra alma para proseguir; para otros, el tener un buen empleo, buena posición económica y una familia, es suficiente y para otros más, es el saber que podemos estar cerca de los nuestros con el simple click de un mouse de computadora. Para todos y cada uno de nosotros, las prioridades las tenemos establecidas y eso es un aspecto que no podemos juzgar. Sin embargo, no podemos negar que la influencia de la tecnología ha cambiado invariablemente nuestra percepción de la vida.

El presente escrito busca la sensibilización del lector ante las ventajas y desventajas que se nos presentan al adoptar la utilización de nuevas tecnologías en nuestra vida diaria y profesional, en especial del uso de lo que se denomina “correo electrónico” a través de una computadora. La tecnología forma parte de nuestras vidas y en ello, no hay duda. Diariamente, utilizamos un medio de transporte para llegar a nuestro destino; utilizamos el teléfono para hacer una llamada personal o bien de negocios; mandamos un fax a alguien que se encuentra en otro edificio, o bien a otro estado; escribimos un “e-mail” para comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos o nuestros familiares; y así podemos mencionar una gran variedad de tecnologías que conviven con nosotros, a veces percatándonos de su influencia directa que ejercen sobre nuestro “ser”, aunque la mayor parte de las veces pasa inadvertida.

Bots en las redes sociales



¿Sabías que más del 50% de las personas se enteran de las noticias del momento a través de las redes sociales? Además, un 65% de los grandes periódicos, editores y periodistas utilizan redes sociales como Facebook y Twitter para rastrear las noticias y crear contenidos que se relacionen con los intereses de las personas.
Para las primicias y seguimiento en tiempo real de los acontecimientos, Twitter es la herramienta más efectiva por sus características de comunicación, que prioriza los mensajes cortos y concisos.

El uso y reivindicación que los medios hacen de las redes sociales las posicionaron como un canal serio y relevante de transmisión de información de valor y, a su vez, abrió las puertas a la colaboración. Ahora son los propios usuarios los generadores de noticias y agentes de información.